Un hombre, al que llamaremos Julián, de 58 años, llevaba más de una década enfrentando un dolor constante en ambas rodillas debido a una artrosis severa. A pesar de probar diversos tratamientos conservadores, el dolor fue en aumento, limitando su movilidad y afectando actividades tan simples como caminar o subir escaleras. Con el tiempo, la deformidad articular se hizo evidente, y fue entonces cuando los especialistas recomendaron una solución definitiva: la implantación de una prótesis modular MUTARS®, diseñada para adaptarse a su anatomía y brindar estabilidad óptima, reduciendo además el riesgo de infecciones gracias a su recubrimiento antimicrobiano.
Estudios de imagen y evaluación clínica detallada para determinar el grado de daño articular.
Adaptada a la anatomía del paciente para máxima estabilidad y movilidad.
Reducción significativa del riesgo de infección postoperatoria.
Procedimiento realizado por equipo especializado en cirugía ortopédica reconstructiva.
Programa personalizado para recuperar fuerza, equilibrio y amplitud de movimiento.
Controles periódicos para asegurar la durabilidad del implante y prevenir complicaciones.
